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martes, 8 de julio de 2014
Congruencia: Poner una idea en práctica. (Décimo vórtice de Vishuda)
Vimos que en el Anahata chakra y su respectivo nivel de la mente subliminal, era posible para la mente poder pensar muy profundamente sobre la naturaleza de la existencia. Sin embargo, debido a que los vrttis de los chakras inferiores aún no se encontraban completamente incorporados, no siempre era posible descubrir estas ideas por completo para poder ponerlas en práctica. También se explicó que la asimilación incompleta de las tendencias inconscientes y ciegas de los chakras inferiores, con las más sutiles y auto-conscientes del Anahata, conducen a la mente a expresarse en una manera inquieta, vana, egoísta, argumentativa y dual. La mente en el Anahata podía alcanzar el flujo del dharma y actuar de acuerdo con él, pero también podía actuar de acuerdo a sus propios impulsos. Éste es el llamado “libre albedrío” de la mente en el Anahata chakra. El dharma no era aún la esencia de la mente aquí, era algo que podía ser entendido y potencialmente asimilado como la propia naturaleza fundamental; era sólo un potencial.
Sin embargo, en el Vishuddha chakra y la Mente Causal la esencia de la mente es un derramamiento de Verdad, Belleza y Bondad proveniente de la Mente Macrocósmica. Aquí, la noción de lo verdadero y lo bueno deja de ser un concepto separado del ser y se convierte en la propia naturaleza. La bondad deja de ser algo que necesita ser cultivado y se convierte en algo que surge espontánea y sincrónicamente desde la base del propio ser. El vrtti de la práctica representa esta actividad sublime, pues permite a las ideas nobles que la mente es capaz de alcanzar a través de su habilidad discriminadora, convertirse en patrones establecidos de comportamiento. Las tendencias de duplicidad y argumentación se integran por fin en esta habilidad de poner una idea en práctica.
Con la duplicidad, la mente podía vacilar entre dos opciones, entre dos aspectos del ser: el impulsivo o el consciente. Con la argumentación, la personalidad no estaba lo suficientemente integrada para confirmar sus ideas sin la necesidad de aseverarlas agresivamente a través del debate. ¿Cuál es el poder o la fuente de poder que le da a la personalidad la habilidad de superar estas incongruencias? Estas tendencias solamente se pueden trascender gracias a que la mente en el Vishuddha chakra está conectada con el poder causal de la Mente Macrocósmica. Se dijo anteriormente que aquello que el Macrocosmos piensa, se convierte en una realidad objetiva y ontológica, mientras que el pensamiento del microcosmos permanece dentro de su propia mente. El Vishuddha es la integración del microcosmos en el Macrocosmos; con esta mezcla, va de la mano la profunda habilidad de pensar algo para convertirlo en una realidad ontológica. El poder del pensamiento se vuelve entonces tan inquebrantablemente constante y robusto que cualquier idea incongruente que surja se disuelve ante su determinación. Este nivel de integridad personal indica claramente el proceso por el cual Brahma tiene la capacidad de transformar cualquier cosa de regreso en su eminente y trascendente esencia.
Lo anterior representa también la manera en que el humano puede manifestar lo divino; el cómo el macrocosmos impersonal se vale de la personalidad del microcosmos para manifestar su gloria resplandeciente. La práctica, al igual que otras tendencias del Vishuddha, hace manifiesta la expresión de las actividades divinas que alimentan y guían el universo, dentro del ser humano. Más aún, esta expresión divina le da una expresión humanizada, un nombre a lo que es esencialmente Infinito.
domingo, 1 de junio de 2014
Discernimiento /Consciencia moral (Sexto vórtice de Anahata Cakra)
Como se mencionó previamente, el nivel mental del Anahata (sus vrttis y su kosa subliminal) es el fulcro donde descansa el flujo directivo de la mente. Si las propensiones del Svadhistana y Manipura cualifican a las del Anahata, uno puede tener una mente intelectualmente desarrollada, con un sentimiento de separación abstracto y definido, pero a su vez carente de calidez y conciencia moral. Esta frialdad y distanciamiento se deben al hecho de que el auto concepto psíquico, abstracto e intelectual, está aún muy ocupado con el auto establecimiento de las propensiones del Svadhistana, o la adquisición de las del Manipura. La habilidad de una conciencia y personalidad más elevada, con potencial para la vida interna, y la capacidad para pensar y sentir profundamente se encuentra, en este estado, incapaz de utilizar esta conciencia para relacionarse con otros en maneras correspondientemente profundas.
Los impulsos de los vrttis inferiores usurpan la inteligencia de los superiores.
La propensión del discernimiento o conciencia moral, le da a la mente la habilidad de usar su razón para determinar qué elecciones y modos de vida la llevan hacia el crecimiento y expansión de la vida interna, en relación con el mundo y el Espíritu. De la misma manera, también puede discernir qué acciones llevan hacia el confinamiento, al egocentrismo, y al estancamiento psicológico. Con la conciencia, la mente puede entender su potencial egocéntrico y, al mismo tiempo, estar en contacto con las ideas intuitivas que la guían fuera de sus limitaciones y hacia la realización espiritual.
La conciencia es la habilidad de saber qué es bueno y justo, es una propensión enraizada en el kosa subliminal intuitivo. El tener la capacidad profunda e intuitiva de observar y entender la naturaleza del ser y del mundo le permite a uno actuar de acuerdo con la verdad. La conciencia intuitiva de la cual hablamos aquí es la conciencia esencial, la conciencia en la Conciencia, es la representación del Espíritu dentro de la mente. El concepto de Viveka no se refiere al código externo de “hacer” y “no hacer”, impuesto convencionalmente, sino a la voz interna, la benevolente guía del Tao eterno.
Los impulsos de los vrttis inferiores usurpan la inteligencia de los superiores.
La propensión del discernimiento o conciencia moral, le da a la mente la habilidad de usar su razón para determinar qué elecciones y modos de vida la llevan hacia el crecimiento y expansión de la vida interna, en relación con el mundo y el Espíritu. De la misma manera, también puede discernir qué acciones llevan hacia el confinamiento, al egocentrismo, y al estancamiento psicológico. Con la conciencia, la mente puede entender su potencial egocéntrico y, al mismo tiempo, estar en contacto con las ideas intuitivas que la guían fuera de sus limitaciones y hacia la realización espiritual.
La conciencia es la habilidad de saber qué es bueno y justo, es una propensión enraizada en el kosa subliminal intuitivo. El tener la capacidad profunda e intuitiva de observar y entender la naturaleza del ser y del mundo le permite a uno actuar de acuerdo con la verdad. La conciencia intuitiva de la cual hablamos aquí es la conciencia esencial, la conciencia en la Conciencia, es la representación del Espíritu dentro de la mente. El concepto de Viveka no se refiere al código externo de “hacer” y “no hacer”, impuesto convencionalmente, sino a la voz interna, la benevolente guía del Tao eterno.
martes, 13 de mayo de 2014
Meditación y servicio
"Descuidar la sociedad sólo obstaculizaría el progreso personal porque se estaría descuidando precisamente lo que se trata de alcanzar. El nuestro es un acercamiento subjetivo con ajuste objetivo. Es decir, es un equilibrio entre el desarrollo personal mediante la expansión de la mente a través de la meditación, y el cumplimiento de responsabilidades sociales mediante el servicio desinteresado."
Srii Anandamurtii
CORRESPONDENCIA MISTERIOSA
Lo que crece en su jardín esta relacionado con usted.
La gente se siente atraida hacia el lugar en donde debe estar,aunque luego usted tenga todo tipo de argumentos para explicar su estancia racional por que esta viviendo en un lugar determinado.
Hay leyes que acuerdan en donde estar no hay otro lugar que no sea en el que estamos.
La gente se siente atraida hacia el lugar en donde debe estar,aunque luego usted tenga todo tipo de argumentos para explicar su estancia racional por que esta viviendo en un lugar determinado.
Hay leyes que acuerdan en donde estar no hay otro lugar que no sea en el que estamos.
El Misterio de los Aluxes de las plantas
El que muchas personas no sean capaces de ver los aluxes de las plantas no significa que no existan. Desde tiempo inmemorial muchas personas los han observado y hasta conversado con ellos, los antiguos griegos los llamaron deidades, en nuestros pasado le llamamos aluxes.
La ingratitud, hiere a las plantas y a los aluxes .
Aluxe apareció para proteger las plantas.
Atrae los insectos para la polinización, acerca las flores y las dobla cuando llueve, los aluxes se hayan suspendidos en el aire y de cuando en cuando se extiende sobre ellas para suministrar su fuerza vital y luego se marchan para volver a cargase de energía solar.
Vuelan a una altura de unos tres metros, algunos tiene a las como las mariposas mientras otros tienen un pequeño rostro y una forma flotante o aura siempre inundada de las ondas móviles de los colores suaves, un Aluxe está mucho más cargado de experiencias, conectado con un campo de fuerza humano como algo pesado .ven otros cuerpos etéreos que no muestran envoltura mortal ,y por lo tanto saben exactamente cuales son nuestras intenciones.
lunes, 5 de mayo de 2014
sábado, 26 de abril de 2014
Danzando al más Amado
Como parte de las prácticas Tántricas, la danza es un elemento fundamental que fortalece el cuerpo, equilibra y libera la mente y dirige el pensamiento hacia la esfera espiritual. En Ananda Marga tenemos tres danzas diarias que cumplen esta función.
Ellas son: El kaoshiiki o la danza de la expansión de la mente, buena para mujeres y hombres, pero especialmente para las mujeres; Kiirtan, danza antes de meditar; y el Tandava, solo para hombres.
El Tandava fue introducido por Shiva hace 7000 años. El estilo de kiirtan llamado Lalita Marmika fue dado por Parvatii, la esposa de Shva. El Kaoshikii fue introducido por Anandamurti fundador de Ananda Marga. Él creó el mantra universal BA´BÁ NAM KEVALAM que acompaña las tres danzas en Ananda Marga.
BÁBÁ NAM KEVALAM quiere decir: Sólo la expresión de la Conciencia Cósmica está en todo.
BÁBÁ: el más amado, el más querido. Padre Supremo.
NAM: nombre o expresión.
Kevalam: Sólo.
Kiirtan
El kiirtan es el canto de un mantra en voz alta mientras que se enfoca la mente en el Ser Supremo. Inculca un sentimiento de bienaventuranza y prepara la mente para la meditación, ya que al hacerlo todos los órganos motores y sensoriales están ocupados y dirigidos hacia el Supremo. Se puede hacer en cualquier lugar, y a cualquier hora, pero el mejor momento es justo antes de la meditación.
Un mantra muy bello y poderoso para esta época es:
Bábá Nám Kevalam
Baba quiere decir “mi más amado,” Nam quiere decir “el nombre de” o “identificarse con” y Kevalam quiere decir “solamente”. Así que el significado del mantra es “mi más amado es lo único”. El concepto para mantener en la mente es: “En todas partes donde miro, en todas las cosas que oigo, siento, veo, pruebo y huelo, percibo esa única Conciencia Suprema que se difunde a través de todo”.
El kiirtan tiene muchos beneficios. Purifica la mente y la prepara para la meditación, acelerando la velocidad del movimiento hacia el Supremo. A consecuencia de la claridad mental que se logra, fácilmente se encuentran soluciones a nuestros problemas mientras lo practicamos, además de alivio de dolores físicos y psíquicos.
El kiirtan tiene muchos beneficios. Purifica la mente y la prepara para la meditación, acelerando la velocidad del movimiento hacia el Supremo. A consecuencia de la claridad mental que se logra, fácilmente se encuentran soluciones a nuestros problemas mientras lo practicamos, además de alivio de dolores físicos y psíquicos.
CULTURA MAYA
Cultura Maya
La civilización maya fue una de las culturas originales del Nuevo Mundo y se extendió durante más de 3 000 años. Los mayas vivieron sobre todo en la península de Yucatán en el tercio oriental de Mesoamérica y en su época más floreciente tuvieron una de las sociedades más densamente pobladas y culturalmente dinámicas del mundo. La cultura maya es conocida por su arte espectacular, su impresionante arquitectura y sus sofisticados sistemas matemáticos y astronómicos, todos muy avanzados para su tiempo.
Arquitectura maya
La arquitectura maya abarca muchos miles de años. Las piezas más dramáticas y fácilmente reconocibles son las fantásticas pirámides con escalones ubicadas en sitios como Chichén Itzá y Cobá, por nombrar algunos. El año pasado Chichén Itzá fue nombrada una de las nuevas siete maravillas del mundo y ha sido Patrimonio de la Humanidad, según la UNESCO, durante 20 años.
El Calendario Maya
El Calendario Maya no fue el calendario mesoamericano original, pero con las refinaciones que le hicieron los mayas, se convirtió en el más sofisticado. De todos los calendarios mesoamericanos, el Calendario Maya, junto con el Calendario Azteca, son los mejor documentados y más completamente entendidos.
Escritura maya y arte maya
La escritura maya es la única lengua escrita totalmente desarrollada de la América precolombina que se conoce. El arte maya es considerado por muchos como el más sofisticado y hermoso del antiguo Nuevo Mundo.
Árbol maya de la vida
La civilización maya reconoció las cuatro principales direcciones de la brújula y asoció cada una con un color: el este con el rojo, el norte con el blanco, el oeste con el negro y el sur con el amarillo. También tenían una quinta “dirección”, que era el centro y cuyo color era el azul verdoso. El centro estaba representado por una gran ceiba, conocida como el árbol maya de la vida. Este árbol conectaba al centro de la Tierra con el inframundo y el cielo.
Dioses mayas
Hubo trece dioses mayas que pertenecían a los trece cielos de la religión maya y nueve dioses de los nueve inframundos. Los elementos naturales, como las estrellas y los planetas, las cosechas, los números, los días y los periodos de tiempo, tenían sus propios dioses cada uno. El estado de ánimo de los dioses mayas cambiaba de acuerdo con los días en el Calendario Maya o la posición del sol, la luna y las estrellas. Algunos de los dioses más notables son Chaac –dios de la Lluvia y el Trueno–. Ixchel –diosa jaguar de la partería– y Ah Puch –dios de la Muerte–.
Hoy día, la civilización maya y sus descendientes forman poblaciones considerables en toda la zona maya, conocida como el Mundo Maya, y mantienen un conjunto distintivo de tradiciones y creencias. Aún se hablan más de 500 dialectos mayas diferentes.
La civilización maya fue una de las culturas originales del Nuevo Mundo y se extendió durante más de 3 000 años. Los mayas vivieron sobre todo en la península de Yucatán en el tercio oriental de Mesoamérica y en su época más floreciente tuvieron una de las sociedades más densamente pobladas y culturalmente dinámicas del mundo. La cultura maya es conocida por su arte espectacular, su impresionante arquitectura y sus sofisticados sistemas matemáticos y astronómicos, todos muy avanzados para su tiempo.
Arquitectura maya
La arquitectura maya abarca muchos miles de años. Las piezas más dramáticas y fácilmente reconocibles son las fantásticas pirámides con escalones ubicadas en sitios como Chichén Itzá y Cobá, por nombrar algunos. El año pasado Chichén Itzá fue nombrada una de las nuevas siete maravillas del mundo y ha sido Patrimonio de la Humanidad, según la UNESCO, durante 20 años.
El Calendario Maya
El Calendario Maya no fue el calendario mesoamericano original, pero con las refinaciones que le hicieron los mayas, se convirtió en el más sofisticado. De todos los calendarios mesoamericanos, el Calendario Maya, junto con el Calendario Azteca, son los mejor documentados y más completamente entendidos.
Escritura maya y arte maya
La escritura maya es la única lengua escrita totalmente desarrollada de la América precolombina que se conoce. El arte maya es considerado por muchos como el más sofisticado y hermoso del antiguo Nuevo Mundo.
Árbol maya de la vida
La civilización maya reconoció las cuatro principales direcciones de la brújula y asoció cada una con un color: el este con el rojo, el norte con el blanco, el oeste con el negro y el sur con el amarillo. También tenían una quinta “dirección”, que era el centro y cuyo color era el azul verdoso. El centro estaba representado por una gran ceiba, conocida como el árbol maya de la vida. Este árbol conectaba al centro de la Tierra con el inframundo y el cielo.
Dioses mayas
Hubo trece dioses mayas que pertenecían a los trece cielos de la religión maya y nueve dioses de los nueve inframundos. Los elementos naturales, como las estrellas y los planetas, las cosechas, los números, los días y los periodos de tiempo, tenían sus propios dioses cada uno. El estado de ánimo de los dioses mayas cambiaba de acuerdo con los días en el Calendario Maya o la posición del sol, la luna y las estrellas. Algunos de los dioses más notables son Chaac –dios de la Lluvia y el Trueno–. Ixchel –diosa jaguar de la partería– y Ah Puch –dios de la Muerte–.
Hoy día, la civilización maya y sus descendientes forman poblaciones considerables en toda la zona maya, conocida como el Mundo Maya, y mantienen un conjunto distintivo de tradiciones y creencias. Aún se hablan más de 500 dialectos mayas diferentes.
viernes, 25 de abril de 2014
El ser humano y la luna
En la práctica tántrica maya la luna tiene un papel muy importante, es ella quien rige sobre los líquidos y su comportamiento en nuestro organismo, siendo que las emociones se mueven en este factor y que cambian su densidad de acuerdo a las fases lunares, dependiendo su tendencia positiva o negativa, es importante conocer como ayudar en la depuración de las mismas.
jueves, 24 de abril de 2014
ANAHATA
Hasta antes del Anahata chakra, el ser humano no es sino un “embravecido paquete de deseo dentro de un animal moribundo”, en palabras de Yeats. Se mencionó previamente que el Manipura chakra le da al individuo la intimación del infinito a través de su infinito deseo de expansión; pero se encuentra aún lejos de la concepción pura al proyectar ese infinito deseo en objetos finitos.
El Manipura, situado a la altura del ombligo, aún está gobernado por el hambre ontológica, acompañada de sus ambiciones, demandas e imposiciones sobre el mundo objetivo. Puede preguntarse el “cómo” y proceder luego a manipular y maniobrar el mundo exterior de acuerdo a sus deseos, pero carece de la conciencia auto reflexiva para preguntarse el “por qué” o”para qué” en un sentido moral más profundo.
El Manipura chakra se encuentra balanceado solamente cuando está bajo la guía del Anahata, más consciente y moral. Debe quedar muy claro para el lector que muchas de las enfermedades en nuestra pseudo-cultura materialista y capitalista son ocasionadas por la sobre activación y explotación del Manipura chakra.
Anahata significa “no hacer daño” y, es en este plexo, o nivel de la mente, donde las cualidades humanas verdaderamente racionales, auto-reflexivas, compasivas y críticas, comienzan a emerger. Este plexo situado en el centro del pecho, comúnmente es conocido como el “chakra del corazón”. Es el fulcro donde se apoya el flujo direccional de la mente humana. Por debajo de este chakra la mente se mueve hacia afuera, hacia la materia. De aquí para arriba la mente se mueve hacia adentro, hacia el Espíritu puro, hacia Brahman.
El Anahata chakra está asociado con el vijinanamaya kosa, el estrato de la mente subliminal conectado con la intuición y el factor aéreo. El Anahata chakra, vía el kosa subliminal, no se encuentra asociado a la vibración de la forma como el Manipura, sino a la del tacto o las impresiones. Cuando el Anahata funciona en su nivel más elevado y elemental, percibe las impresiones sutiles en la forma de ideas abstractas y sentimientos intuitivos que emanan de los objetos. Tiene la posibilidad de percibir una idea más profunda sobre la esencia del objeto (haya sido éste pensado o sentido), sea este un ser vivo o una forma inerte de la naturaleza.
Aunque el Manipura chakra y el estrato mental asociado a él están dotados de intelecto y creatividad, la mente se encuentra aún muy preocupada por las fieras e impulsivas propensiones que la mantienen dirigiéndose hacia fuera, hacia los sentidos y, por lo tanto, no puede obtener un entendimiento profundo, racional e intuitivo del ser y del mundo. El Manipura busca la adquisición, mientras que el Anahata busca la auto realización. Debido a la ligereza relativa del factor aéreo asociado al Anahata, la mente es capaz de reflexionar y mirar a la forma desde una perspectiva más iluminada. Si asemejamos al Manipura al fuego, que ilumina pero también consume el mundo de la forma, el Anahata sería como una nube supina que flota tranquilamente sobre las multitudinarias formas de la naturaleza.
El Anahata es solamente el comienzo de un desapego que nos lleva a la trascendencia del ser fenoménico y separado. El ego individual y la voluntad se encuentran aún presentes pero son mucho más auto reflexivos y mucho menos impulsivos que en el Manipura. Aquí, el ego y la voluntad se convierten en objetos de reflexión para el entendimiento (o mente discernidora). Es precisamente debido a que ahora hay un auto concepto abstracto, enraizado profundamente en el estrato psíquico, que este tipo de mente puede ser no solamente consciente de los deseos e impulsos de la mente subconsciente, sino que puede redirigir estas tendencias hacia otras más conscientes e inteligentes. Con esta capacidad de redirigir conscientemente las propensiones que encadenan a la mente a limitaciones psíquicas burdas, el ser se vuelve capaz de reflexionar sobre su propia naturaleza. Por lo tanto, en el Anahata existe una manifestación mucho mayor del “yo existo” o Mahat. En lugar de que el ser se encuentre atado y definido por la inquieta e incesante actividad del ego o “yo hago”, el sentido del ser se convierte más en un testigo (auto-testigo) de la actividad del ego (aunque aún no completamente).
El “yo” está todavía atado a objetos, en alguna medida, pero es lo suficientemente lúcido para darse cuenta que es independiente de toda objetividad. Este sentimiento profundo del “yo”, o conocimiento de la auto existencia, puede discernir qué tendencias llevan al ser hacia un estado interno de armonía y auto entendimiento, y cuáles lo llevan aún más a un estado de limitación psíquica y espiritual. En resumen, aquí nace un sentimiento profundo de la moral y la conciencia; uno mucho más profundo que el simple superego impuesto desde afuera en el Manipura.
En el Anahata comenzamos a ver las primeras manifestaciones del dharma o movimiento psico-espiritual: el movimiento de la mente hacia el espíritu. El ser abstraído de los sentidos, junto con una voluntad más independiente, hace que el individuo pueda perseguir más libremente la vida interna y el significado de la existencia. Puede comprender el funcionamiento del Tao, u orden moral del universo, y de esta manera unificar la voluntad individual con la del cosmos. La mente comienza a entender que solamente a través de convertirse en una persona responsable, consciente y completa, puede haber un significado verdadero en la vida. La vida vivida únicamente a través de los sentidos y pasiones es vista ahora como una gran atadura que nunca será capaz de traer la satisfacción completa.
Como se mencionó anteriormente, el Anahata es solamente el comienzo de la auto trascendencia. Aquí se genera el sentimiento abstracto del “yo”, independiente de toda objetividad; pero esta “identidad” se encuentra aún mediada y adherida a conceptos psíquicos que definen su naturaleza, aunque éstos son mucho más sutiles. En esta etapa aún no hay una expresión pura e indiferenciada del “yo” eterno o mahat, que no necesita de referencias ni mediaciones de ningún tipo, ni de conceptos del ego, o aham. Aunque hay un alto grado del sentimiento del “yo” puro, la mente aún utiliza conceptos (auto-conceptos) para referirse a objetos a los que aún está apegada (memorias, historia personal, auto-narrativa, características de su auto-definición, cualidades intelectuales, emotivas, etc.).
Puede decirse que el Anahata chakra es el enfoque de la mente en el “yo”. El ego o aham ya no necesariamente trata de consentirse en su ser limitado, sino que busca su origen en el sentimiento del “yo existo” del mahat. El problema viene cuando esta fascinación con la naturaleza de la propia conciencia es proyectada en el propio ego finito. Entonces, toda la energía de crecimiento y auto descubrimiento se torna en una forma de egotismo. Como resultado, surgen la vanidad, el narcisismo, el egoísmo y la hipocresía.
La mitad de los doce vrttis del Anahata son positivos, promueven el crecimiento. La otra mitad son negativos, o a lo mucho neutrales; son tendencias auto defensivas que buscan justificar al ego y perpetuar sus fronteras, en lugar de expandirlo y refinarlo. Aún existe un sentimiento limitado del ser, con potencial para discernir entre vicio y virtud. Aún queda la barrera del ser y no ser por superar, aunque no está tan marcada como en el Svadhistana y el Manipura. La armonía, el balance y la proporción son elementos clave en este fulcro que constituye el Anahata, para poder determinar aquello que es apropiado e inapropiado para el crecimiento espiritual.
El Manipura, situado a la altura del ombligo, aún está gobernado por el hambre ontológica, acompañada de sus ambiciones, demandas e imposiciones sobre el mundo objetivo. Puede preguntarse el “cómo” y proceder luego a manipular y maniobrar el mundo exterior de acuerdo a sus deseos, pero carece de la conciencia auto reflexiva para preguntarse el “por qué” o”para qué” en un sentido moral más profundo.
El Manipura chakra se encuentra balanceado solamente cuando está bajo la guía del Anahata, más consciente y moral. Debe quedar muy claro para el lector que muchas de las enfermedades en nuestra pseudo-cultura materialista y capitalista son ocasionadas por la sobre activación y explotación del Manipura chakra.
Anahata significa “no hacer daño” y, es en este plexo, o nivel de la mente, donde las cualidades humanas verdaderamente racionales, auto-reflexivas, compasivas y críticas, comienzan a emerger. Este plexo situado en el centro del pecho, comúnmente es conocido como el “chakra del corazón”. Es el fulcro donde se apoya el flujo direccional de la mente humana. Por debajo de este chakra la mente se mueve hacia afuera, hacia la materia. De aquí para arriba la mente se mueve hacia adentro, hacia el Espíritu puro, hacia Brahman.
El Anahata chakra está asociado con el vijinanamaya kosa, el estrato de la mente subliminal conectado con la intuición y el factor aéreo. El Anahata chakra, vía el kosa subliminal, no se encuentra asociado a la vibración de la forma como el Manipura, sino a la del tacto o las impresiones. Cuando el Anahata funciona en su nivel más elevado y elemental, percibe las impresiones sutiles en la forma de ideas abstractas y sentimientos intuitivos que emanan de los objetos. Tiene la posibilidad de percibir una idea más profunda sobre la esencia del objeto (haya sido éste pensado o sentido), sea este un ser vivo o una forma inerte de la naturaleza.
Aunque el Manipura chakra y el estrato mental asociado a él están dotados de intelecto y creatividad, la mente se encuentra aún muy preocupada por las fieras e impulsivas propensiones que la mantienen dirigiéndose hacia fuera, hacia los sentidos y, por lo tanto, no puede obtener un entendimiento profundo, racional e intuitivo del ser y del mundo. El Manipura busca la adquisición, mientras que el Anahata busca la auto realización. Debido a la ligereza relativa del factor aéreo asociado al Anahata, la mente es capaz de reflexionar y mirar a la forma desde una perspectiva más iluminada. Si asemejamos al Manipura al fuego, que ilumina pero también consume el mundo de la forma, el Anahata sería como una nube supina que flota tranquilamente sobre las multitudinarias formas de la naturaleza.
El Anahata es solamente el comienzo de un desapego que nos lleva a la trascendencia del ser fenoménico y separado. El ego individual y la voluntad se encuentran aún presentes pero son mucho más auto reflexivos y mucho menos impulsivos que en el Manipura. Aquí, el ego y la voluntad se convierten en objetos de reflexión para el entendimiento (o mente discernidora). Es precisamente debido a que ahora hay un auto concepto abstracto, enraizado profundamente en el estrato psíquico, que este tipo de mente puede ser no solamente consciente de los deseos e impulsos de la mente subconsciente, sino que puede redirigir estas tendencias hacia otras más conscientes e inteligentes. Con esta capacidad de redirigir conscientemente las propensiones que encadenan a la mente a limitaciones psíquicas burdas, el ser se vuelve capaz de reflexionar sobre su propia naturaleza. Por lo tanto, en el Anahata existe una manifestación mucho mayor del “yo existo” o Mahat. En lugar de que el ser se encuentre atado y definido por la inquieta e incesante actividad del ego o “yo hago”, el sentido del ser se convierte más en un testigo (auto-testigo) de la actividad del ego (aunque aún no completamente).
El “yo” está todavía atado a objetos, en alguna medida, pero es lo suficientemente lúcido para darse cuenta que es independiente de toda objetividad. Este sentimiento profundo del “yo”, o conocimiento de la auto existencia, puede discernir qué tendencias llevan al ser hacia un estado interno de armonía y auto entendimiento, y cuáles lo llevan aún más a un estado de limitación psíquica y espiritual. En resumen, aquí nace un sentimiento profundo de la moral y la conciencia; uno mucho más profundo que el simple superego impuesto desde afuera en el Manipura.
En el Anahata comenzamos a ver las primeras manifestaciones del dharma o movimiento psico-espiritual: el movimiento de la mente hacia el espíritu. El ser abstraído de los sentidos, junto con una voluntad más independiente, hace que el individuo pueda perseguir más libremente la vida interna y el significado de la existencia. Puede comprender el funcionamiento del Tao, u orden moral del universo, y de esta manera unificar la voluntad individual con la del cosmos. La mente comienza a entender que solamente a través de convertirse en una persona responsable, consciente y completa, puede haber un significado verdadero en la vida. La vida vivida únicamente a través de los sentidos y pasiones es vista ahora como una gran atadura que nunca será capaz de traer la satisfacción completa.
Como se mencionó anteriormente, el Anahata es solamente el comienzo de la auto trascendencia. Aquí se genera el sentimiento abstracto del “yo”, independiente de toda objetividad; pero esta “identidad” se encuentra aún mediada y adherida a conceptos psíquicos que definen su naturaleza, aunque éstos son mucho más sutiles. En esta etapa aún no hay una expresión pura e indiferenciada del “yo” eterno o mahat, que no necesita de referencias ni mediaciones de ningún tipo, ni de conceptos del ego, o aham. Aunque hay un alto grado del sentimiento del “yo” puro, la mente aún utiliza conceptos (auto-conceptos) para referirse a objetos a los que aún está apegada (memorias, historia personal, auto-narrativa, características de su auto-definición, cualidades intelectuales, emotivas, etc.).
Puede decirse que el Anahata chakra es el enfoque de la mente en el “yo”. El ego o aham ya no necesariamente trata de consentirse en su ser limitado, sino que busca su origen en el sentimiento del “yo existo” del mahat. El problema viene cuando esta fascinación con la naturaleza de la propia conciencia es proyectada en el propio ego finito. Entonces, toda la energía de crecimiento y auto descubrimiento se torna en una forma de egotismo. Como resultado, surgen la vanidad, el narcisismo, el egoísmo y la hipocresía.
La mitad de los doce vrttis del Anahata son positivos, promueven el crecimiento. La otra mitad son negativos, o a lo mucho neutrales; son tendencias auto defensivas que buscan justificar al ego y perpetuar sus fronteras, en lugar de expandirlo y refinarlo. Aún existe un sentimiento limitado del ser, con potencial para discernir entre vicio y virtud. Aún queda la barrera del ser y no ser por superar, aunque no está tan marcada como en el Svadhistana y el Manipura. La armonía, el balance y la proporción son elementos clave en este fulcro que constituye el Anahata, para poder determinar aquello que es apropiado e inapropiado para el crecimiento espiritual.
miércoles, 23 de abril de 2014
MANIPURA CAKRA
La función principal de los vrttis del Svadhistana chakra es resguardar al emergente sentido de identidad para que no regrese al útero de la inconsciencia y el instinto ciego, característicos de la mente pre-consciente y pre-humana. Una vez que el sustrato del ego ha encontrado un fundamento a través de la actividad de estos vrttis, la conciencia puede expandirse hacia actividades más complejas.
En el segundo chakra hay una clara manifestación de actividad mental compleja, aunque ésta permanece confinada a la cámara objetiva de la mente, atada a las impresiones provenientes de los sentidos, al cuerpo y al mundo material. Aquí comenzamos a ver la manifestación del artha vrtti en su esfuerzo por expandir la mente conceptual, para adquirir un grado mayor de desarrollo y significado psicológicos. Sin embargo, las expresiones más elevadas del artha no pueden expresarse aún debido a que la actividad primaria de la mente se concentra en mantener y asegurar el sustrato psicológico y el fundamento de la identidad. No es sino hasta que existe una base estable en la mente, que se le puede comenzar a añadir un marco estructural.
El significado literal de la palabra sánscrita “artha” es alivio. Se refiere al alivio que uno obtiene después de terminar la lucha por conocer el nombre de un objeto cuyo nombre es desconocido. Este desconocimiento crea una tensión en la mente que la impulsa a buscar el equilibrio otra vez, y lo encuentra al hallar el significado de ese objeto; de manera que aquello que no fue entendido, pueda ser, al fin, clasificado. Cuando el significado, o definición, es encontrado, se produce una sensación de alivio gracias a que el equilibrio mental se reestablece. En otras palabras, artha es el esfuerzo voluntario del intelecto de adquirir la forma y significado del mundo y de sí mismo; una actividad que no es posible realizar en el segundo chakra debido a su preocupación por la auto-preservación de la mente.
En el Manipura chakra el impulso por la auto-preservación está dirigido hacia afuera, en actividades cuyo enfoque va más allá del cuerpo físico y de la personalidad rudimentaria. Este enfoque se dirige hacia formas conceptuales más complejas, personales, sociales y ontológicas.
Este mecanismo es el que subyace en el crecimiento y desarrollo del artha. La inteligencia de la personalidad (el aham ó yo hago) se confronta con nuevos retos que fuerzan a la mente a buscar recursos y maneras creativas para superarlos. Las formas para generar este desarrollo y complejidad no vienen de los instintos inconscientes y ciegos como en el Svadhistana. Una característica del Manipura chakra es la facultad de invertir voluntad y esfuerzo para transformar una idea en realidad; el hacer un intento vigoroso para convertir un deseo interno en una realidad ontológica. Por tanto, tenemos que en el segundo chakra existe una compulsión hacia la auto-preservación psicológica básica, mientras que en el tercero hay una compulsión vigorosa, externa y ontológica hacia la auto-definición. El ego o yo-hago crece al interiorizar y digerir más y más el mundo objetivo. Es en esta etapa donde el aham (ego) comienza a tener más control sobre la chitta (mente objetiva), ya que intenta maniobrar y manipular el mundo externo con su intelecto. En este proceso, la mente y, por tanto, la personalidad psicológica, obtiene la luminosidad de la experiencia y el conocimiento, y es capaz de efectuar una expansión posterior.
Es importante mencionar la relación que existe entre los vrttis incrustados en los respectivos chakras y el nivel de la mente asociado a cada chakra. Las expresiones de los vrttis corresponden perfectamente a las funciones de la mente en cada nivel. Los aspectos cognitivos de los chakras no están separados de los emotivos. Una mente que se encuentra tratando de establecerse en la esfera intelectual de la mente sensorial-intelectual necesita tendencias emotivas sólidas para mantenerse firme. De la misma manera, es muy necesario para la mente que alcanza el atractivo y tentador nivel de la mente creativa, tener atracciones e impulsos poderosos hacia ese plano. Esta relación entre las propensiones y los niveles de la mente, o entre factores emotivos y cognitivos, se da en todos los chakras.
El Manipura chakra está asociado al factor luminoso, a la emanación de la forma y al nivel de la mente creativa (atimanasa kosa). Esta asociación es inherente a las tendencias mentales de este nivel. En esta etapa de evolución psíquica, la mente está luchando para salir de la oscuridad de la ignorancia y de la conciencia poco elevada, y trata de iluminarse con un entendimiento creativo y conceptual de la forma. El atimanasa kosa impele a la mente a adquirir cada vez mayor iluminación sobre las cosas que permanecen oscuras. Cuando esta necesidad fundamental de la mente no se satisface, y esta función cognitiva básica no se completa y la mente no puede hallar el artha, los vrttis emotivos intentan forzar e imponer un significado y una forma al ego en expansión. El elemento luminoso y fiero del Manipura chakra es de hecho lo que le da a éste la habilidad apasionada de iluminarse psicológicamente ó, si existen obstáculos, de consumir el mundo psíquico de la forma. Manipura literalmente se traduce como “la ciudad de las joyas”.
Debido al enfoque consumista y ambicioso de las tendencias del Manipura chakra, este nivel de desarrollo mental se encuentra concentrado en adquirir significado del exterior, más que en darse cuenta del verdadero significado de la forma y la existencia, aunque fuera por lo menos en el sentido idealista o Platónico. Quizá ésta constituye la primera manifestación de una latente e innata intuición del infinito. Sin embargo, la personalidad emergente está aún muy dominada por un deseo insaciable de adquisición, generado por una reacción hacia la sensación latente de inercia psicológica y opacidad del segundo chakra. Por esta razón, observamos que el desarrollo externo y vigoroso del Manipura no es solamente una búsqueda positiva de expansión de la mente, sino también una compensación por la inferioridad psicológica y las limitaciones del Svadhistana. Aquí vemos cómo la cualidad activa y apasionada de la fuerza mutativa del Manipura compensa la entropía, opacidad y letargia de la fuerza estática del Svadhistana. Debido a la naturaleza de estos impulsos, la mente se dirige más hacia la forma externa que hacia símbolos internos, cognitivos y espirituales. La mente puede obtener alguna intimación con el infinito, pero la proyecta en el finito.
El significado profundo de la forma no se revela sino hasta que este sistema de compensaciones haya sido trabajado. Las propensiones que distorsionan a la mente creativa necesitan ser purificadas para que las actividades cognitivas de este nivel puedan expresarse completamente. Un Manipura chakra balanceado le proporciona al individuo una mente creativa refinada y vital, capaz de percibirse a sí misma de una manera mucho más profunda y de resolver todos sus complejos. Una persona así tiene una pasión saludable por la vida; es activa en perseguir sus deseos, se encuentra en constante necesidad por experiencias nuevas y significativas y trabaja incesantemente en su propia mejora y transformación.
En el segundo chakra hay una clara manifestación de actividad mental compleja, aunque ésta permanece confinada a la cámara objetiva de la mente, atada a las impresiones provenientes de los sentidos, al cuerpo y al mundo material. Aquí comenzamos a ver la manifestación del artha vrtti en su esfuerzo por expandir la mente conceptual, para adquirir un grado mayor de desarrollo y significado psicológicos. Sin embargo, las expresiones más elevadas del artha no pueden expresarse aún debido a que la actividad primaria de la mente se concentra en mantener y asegurar el sustrato psicológico y el fundamento de la identidad. No es sino hasta que existe una base estable en la mente, que se le puede comenzar a añadir un marco estructural.
El significado literal de la palabra sánscrita “artha” es alivio. Se refiere al alivio que uno obtiene después de terminar la lucha por conocer el nombre de un objeto cuyo nombre es desconocido. Este desconocimiento crea una tensión en la mente que la impulsa a buscar el equilibrio otra vez, y lo encuentra al hallar el significado de ese objeto; de manera que aquello que no fue entendido, pueda ser, al fin, clasificado. Cuando el significado, o definición, es encontrado, se produce una sensación de alivio gracias a que el equilibrio mental se reestablece. En otras palabras, artha es el esfuerzo voluntario del intelecto de adquirir la forma y significado del mundo y de sí mismo; una actividad que no es posible realizar en el segundo chakra debido a su preocupación por la auto-preservación de la mente.
En el Manipura chakra el impulso por la auto-preservación está dirigido hacia afuera, en actividades cuyo enfoque va más allá del cuerpo físico y de la personalidad rudimentaria. Este enfoque se dirige hacia formas conceptuales más complejas, personales, sociales y ontológicas.
Este mecanismo es el que subyace en el crecimiento y desarrollo del artha. La inteligencia de la personalidad (el aham ó yo hago) se confronta con nuevos retos que fuerzan a la mente a buscar recursos y maneras creativas para superarlos. Las formas para generar este desarrollo y complejidad no vienen de los instintos inconscientes y ciegos como en el Svadhistana. Una característica del Manipura chakra es la facultad de invertir voluntad y esfuerzo para transformar una idea en realidad; el hacer un intento vigoroso para convertir un deseo interno en una realidad ontológica. Por tanto, tenemos que en el segundo chakra existe una compulsión hacia la auto-preservación psicológica básica, mientras que en el tercero hay una compulsión vigorosa, externa y ontológica hacia la auto-definición. El ego o yo-hago crece al interiorizar y digerir más y más el mundo objetivo. Es en esta etapa donde el aham (ego) comienza a tener más control sobre la chitta (mente objetiva), ya que intenta maniobrar y manipular el mundo externo con su intelecto. En este proceso, la mente y, por tanto, la personalidad psicológica, obtiene la luminosidad de la experiencia y el conocimiento, y es capaz de efectuar una expansión posterior.
Es importante mencionar la relación que existe entre los vrttis incrustados en los respectivos chakras y el nivel de la mente asociado a cada chakra. Las expresiones de los vrttis corresponden perfectamente a las funciones de la mente en cada nivel. Los aspectos cognitivos de los chakras no están separados de los emotivos. Una mente que se encuentra tratando de establecerse en la esfera intelectual de la mente sensorial-intelectual necesita tendencias emotivas sólidas para mantenerse firme. De la misma manera, es muy necesario para la mente que alcanza el atractivo y tentador nivel de la mente creativa, tener atracciones e impulsos poderosos hacia ese plano. Esta relación entre las propensiones y los niveles de la mente, o entre factores emotivos y cognitivos, se da en todos los chakras.
El Manipura chakra está asociado al factor luminoso, a la emanación de la forma y al nivel de la mente creativa (atimanasa kosa). Esta asociación es inherente a las tendencias mentales de este nivel. En esta etapa de evolución psíquica, la mente está luchando para salir de la oscuridad de la ignorancia y de la conciencia poco elevada, y trata de iluminarse con un entendimiento creativo y conceptual de la forma. El atimanasa kosa impele a la mente a adquirir cada vez mayor iluminación sobre las cosas que permanecen oscuras. Cuando esta necesidad fundamental de la mente no se satisface, y esta función cognitiva básica no se completa y la mente no puede hallar el artha, los vrttis emotivos intentan forzar e imponer un significado y una forma al ego en expansión. El elemento luminoso y fiero del Manipura chakra es de hecho lo que le da a éste la habilidad apasionada de iluminarse psicológicamente ó, si existen obstáculos, de consumir el mundo psíquico de la forma. Manipura literalmente se traduce como “la ciudad de las joyas”.
Debido al enfoque consumista y ambicioso de las tendencias del Manipura chakra, este nivel de desarrollo mental se encuentra concentrado en adquirir significado del exterior, más que en darse cuenta del verdadero significado de la forma y la existencia, aunque fuera por lo menos en el sentido idealista o Platónico. Quizá ésta constituye la primera manifestación de una latente e innata intuición del infinito. Sin embargo, la personalidad emergente está aún muy dominada por un deseo insaciable de adquisición, generado por una reacción hacia la sensación latente de inercia psicológica y opacidad del segundo chakra. Por esta razón, observamos que el desarrollo externo y vigoroso del Manipura no es solamente una búsqueda positiva de expansión de la mente, sino también una compensación por la inferioridad psicológica y las limitaciones del Svadhistana. Aquí vemos cómo la cualidad activa y apasionada de la fuerza mutativa del Manipura compensa la entropía, opacidad y letargia de la fuerza estática del Svadhistana. Debido a la naturaleza de estos impulsos, la mente se dirige más hacia la forma externa que hacia símbolos internos, cognitivos y espirituales. La mente puede obtener alguna intimación con el infinito, pero la proyecta en el finito.
El significado profundo de la forma no se revela sino hasta que este sistema de compensaciones haya sido trabajado. Las propensiones que distorsionan a la mente creativa necesitan ser purificadas para que las actividades cognitivas de este nivel puedan expresarse completamente. Un Manipura chakra balanceado le proporciona al individuo una mente creativa refinada y vital, capaz de percibirse a sí misma de una manera mucho más profunda y de resolver todos sus complejos. Una persona así tiene una pasión saludable por la vida; es activa en perseguir sus deseos, se encuentra en constante necesidad por experiencias nuevas y significativas y trabaja incesantemente en su propia mejora y transformación.
martes, 15 de abril de 2014
ESPERANZA (1er vórtice de Anahata cakra)
La función de la mente es servir de medio entre la identidad interna y su mundo exterior, ya sea físico, psíquico o espiritual. El Manipura, con su apego ciego y ambición, intenta que los objetos deseados se conviertan en realidad. Con las cualidades del Anahata, previamente descritas, uno espera encontrar un vrtti que ayude a convertir un deseo en realidad en una manera más discernida y menos impulsiva. La esperanza es la creencia interna de que aquello que uno verdadera y profundamente necesita, va a manifestarse en la realidad. A través de la esperanza más pura no se da la manipulación de la voluntad para hacer suceder algún acontecimiento; más bien el ser confía en el poder de la fe para materializar dicho anhelo. Por tanto, el medio de actividad de este vrtti (así como de otros en el Anahata) no son los órganos motores ni sensoriales, ni la imposición de la voluntad, sino la eminencia del pensamiento.
Desde luego, los deseos de la gente frecuentemente son triviales y egoístas, debido a la reciente incorporación de los vrttis del Manipura al Anahata.
La propensión de la esperanza, potencialmente tiene la sublime función de dar al ser un sentimiento interior de “saber”, sin necesidad de ninguna evidencia empírica o sensorial. Cuando el Anahata es purificado tiene la capacidad de entender el significado e ideal de la forma en su sentido más profundo. Cuando existe un corazón puro, uno puede intuir el significado subyacente de una situación determinada. Aquí, el propio pensamiento elevado, puede apreciar las sutiles intenciones cósmicas de la Mente Suprema, sus pensamientos que constantemente se convierten en nuestra realidad. Un sentido interno de certidumbre se genera a partir de este conocimiento, junto con la creencia de que el bien prevalecerá de alguna manera, aún cuando existan limitaciones de la voluntad personal que traten de forzarlo.
El poder de la fe o esperanza es una de las capacidades más profundas de la mente humana. La razón por la cual la fe ha sido tan considerada como una gran virtud por todas las así llamadas “religiones principales”, es porque coloca al poder de la voluntad dentro de una fuerza más grande que el ego individual y su sensación de autoría de la acción. Con esto, ayuda a llegar a la comprensión de que la voluntad cósmica es suprema, e incrementa aún más la fe en la benevolencia del orden moral cósmico. Esta certidumbre intuitiva inspira al ser a trascender la confusión y la ansiedad incesante de una entidad separada de Brahman, el Ser Supremo.
lunes, 14 de abril de 2014
INDIFERENCIA (1er Vrtti de Svadhistana Chakra)
El primer vrtti del segundo chakra es la indiferencia o represión. Una mente que se encuentra luchando para desarrollar el fundamento de su personalidad, con certeza encontrará situaciones en las que su estabilidad y seguridad emocional se vean amenazadas. Cuando algún acontecimiento amenaza la estabilidad y homeostasis, la mente puede simplemente actuar de manera indiferente hacia el efecto que ha producido este estímulo. Una persona indiferente puede sufrir grandemente o haber sido extremadamente afectada por algún abuso físico o psicológico, un insulto, o la pérdida de algún ser querido, y expresar ninguna preocupación por el estrés que esté experimentando. Cuando la indiferencia se expresa hacia uno mismo puede tomar la forma de represión. Cuando esto sucede, los pensamientos, sentimientos y memorias que causan dolor o incomodidad son simplemente censurados por el ego. Por ejemplo, la mente puede confrontarse con fuerzas sociales externas, hostilidad interpersonal, o tabúes internos que irrumpan en la solidaridad estructural del ego, y ser simplemente indiferente a su existencia.
La indiferencia también puede funcionar a nivel psico-social. Tomemos el caso de una persona que ha sido maltratada o abandonada y como consecuencia ha perdido la confianza y la habilidad de formar relaciones cercanas con otros. Quizá esta persona quiere amar y ser amado pero, en cambio, siempre ha encontrado dolor. La consecuencia es ciertamente un gran trauma para la personalidad que necesita amor y confianza para desarrollarse y expandirse. Para compensar esta gran pérdida, la persona puede desarrollar falta de preocupación por los demás e insensibilidad hacia su sufrimiento. La indiferencia hacia los otros no es otra cosa sino indiferencia hacia las necesidades fundamentales propias.
Esta tendencia no es algo que se piense y decida conscientemente, como cuando uno decide simplemente no escuchar las molestas quejas de un vecino. El vrtti es un mecanismo que está incrustado en un nivel más profundo en la mente para evitar que un estresor distorsione, confunda, o incluso consuma al ego emergente. Como el Svadhistana chakra sostiene la estructura básica y fundamental de la recién nacida personalidad, uno puede entender la manera en que las propensiones ayudan a la preservación de tan delicada y tenue estructura. El vrtti de la indiferencia no es simplemente la supresión consciente de una percepción o pensamiento interno indeseado, sino una defensa muy profunda e instintiva contra cualquier cosa que amenace la solidaridad estructural de la personalidad.
Debe quedar claro que esta propensión no sólo funciona en relación con las otras propensiones del segundo chakra, ni en la mente cruda y poco desarrollada; también se puede ver claramente funcionando en gente con personalidades más complejas. De hecho, entre más compleja sea la personalidad, se vuelve más susceptible a perturbaciones psicológicas más sutiles. En este contexto podemos ver la manera en que el vrtti es responsable del fenómeno de represión psicológica. Ciertamente, una forma de negar el efecto de una situación o pensamiento interno perturbador, que no coincide con el auto concepto, es simplemente reprimirlo. Como se observa muy frecuentemente en casos de represión, hay un sistema de compensaciones armado para dirigir la mente hacia otra dirección, de manera que provee a la energía utilizada para reprimir el estímulo no deseado una salida fuera del complejo. El rango de esta represión varía de acuerdo a la intensidad del estresor. En un nivel menor de intensidad, uno puede reprimir una experiencia dolorosa que afecta a cierta parte de la personalidad y el mecanismo de compensación redirecciona la energía hacia otra parte más saludable del ser. En el otro extremo se encontraría la psicosis, donde el estresor es tan fuerte que la mente inconscientemente regresa a un estado pre-consciente (i.e. los procesos primarios de Freud) para compensar el daño del incidente. Más sobre este fenómeno será discutido en el vrtti de la compulsión (segundo chakra) y en el capítulo sobre los vrttis del Manipura chakra.
El fenómeno de la indiferencia o represión se comporta como una gran piedra debajo de la superficie de una corriente. Uno no puede verla, pero sus efectos son evidentes. La indiferencia, al igual que los demás vrttis inferiores, “cobran” su cuota en la mente, ya que su naturaleza reactiva implica forzar o distorsionar un cierto estado mental. ¿Puede llegar un momento en que esta energía reprimida quiera salir a la superficie? ¿Puede acaso la corriente de conciencia moverse un poco más profundamente y arrancar esta enorme y densa piedra? Mantener escondida la realidad requeriría aún más represión. Esta tensión también puede manifestarse en una gran variedad de enfermedades físicas o mentales. La única forma de transmutar y transformar este vrtti es siendo capaces de verlo. Sin embargo, el ego ha construido todo tipo de estructuras para no tener que verlo. De hecho, una gran parte de la vida psíquica de una persona se desenvuelve en una serie de reacciones y argumentaciones hacia un trauma o evento doloroso que distorsiona su existencia. Abrir la caja negra requiere la capacidad de sustituir esa seguridad compensada a través de la represión, con otra forma de seguridad más consciente. En otras palabras, uno debe encontrar las necesidades esenciales del Svadhistana, amor, seguridad y racionalidad. Entre más se encuentre un sentido de establecimiento en el ser con estas cualidades, más podrán estas represiones salir a la superficie para poder ser asimiladas y procesadas. En el caso de la indiferencia hacia los demás, encontrar amor y un significado verdadero es antitético a la insensibilidad y la crueldad; en ese momento, los muros de defensa que hemos construido comenzarán gradualmente a caer. La cura para cualquier desequilibrio en el Svadhistana chakra se encuentra en la sustitución de sus vrttis por sus necesidades esenciales.
La indiferencia también puede funcionar a nivel psico-social. Tomemos el caso de una persona que ha sido maltratada o abandonada y como consecuencia ha perdido la confianza y la habilidad de formar relaciones cercanas con otros. Quizá esta persona quiere amar y ser amado pero, en cambio, siempre ha encontrado dolor. La consecuencia es ciertamente un gran trauma para la personalidad que necesita amor y confianza para desarrollarse y expandirse. Para compensar esta gran pérdida, la persona puede desarrollar falta de preocupación por los demás e insensibilidad hacia su sufrimiento. La indiferencia hacia los otros no es otra cosa sino indiferencia hacia las necesidades fundamentales propias.
Esta tendencia no es algo que se piense y decida conscientemente, como cuando uno decide simplemente no escuchar las molestas quejas de un vecino. El vrtti es un mecanismo que está incrustado en un nivel más profundo en la mente para evitar que un estresor distorsione, confunda, o incluso consuma al ego emergente. Como el Svadhistana chakra sostiene la estructura básica y fundamental de la recién nacida personalidad, uno puede entender la manera en que las propensiones ayudan a la preservación de tan delicada y tenue estructura. El vrtti de la indiferencia no es simplemente la supresión consciente de una percepción o pensamiento interno indeseado, sino una defensa muy profunda e instintiva contra cualquier cosa que amenace la solidaridad estructural de la personalidad.
Debe quedar claro que esta propensión no sólo funciona en relación con las otras propensiones del segundo chakra, ni en la mente cruda y poco desarrollada; también se puede ver claramente funcionando en gente con personalidades más complejas. De hecho, entre más compleja sea la personalidad, se vuelve más susceptible a perturbaciones psicológicas más sutiles. En este contexto podemos ver la manera en que el vrtti es responsable del fenómeno de represión psicológica. Ciertamente, una forma de negar el efecto de una situación o pensamiento interno perturbador, que no coincide con el auto concepto, es simplemente reprimirlo. Como se observa muy frecuentemente en casos de represión, hay un sistema de compensaciones armado para dirigir la mente hacia otra dirección, de manera que provee a la energía utilizada para reprimir el estímulo no deseado una salida fuera del complejo. El rango de esta represión varía de acuerdo a la intensidad del estresor. En un nivel menor de intensidad, uno puede reprimir una experiencia dolorosa que afecta a cierta parte de la personalidad y el mecanismo de compensación redirecciona la energía hacia otra parte más saludable del ser. En el otro extremo se encontraría la psicosis, donde el estresor es tan fuerte que la mente inconscientemente regresa a un estado pre-consciente (i.e. los procesos primarios de Freud) para compensar el daño del incidente. Más sobre este fenómeno será discutido en el vrtti de la compulsión (segundo chakra) y en el capítulo sobre los vrttis del Manipura chakra.
El fenómeno de la indiferencia o represión se comporta como una gran piedra debajo de la superficie de una corriente. Uno no puede verla, pero sus efectos son evidentes. La indiferencia, al igual que los demás vrttis inferiores, “cobran” su cuota en la mente, ya que su naturaleza reactiva implica forzar o distorsionar un cierto estado mental. ¿Puede llegar un momento en que esta energía reprimida quiera salir a la superficie? ¿Puede acaso la corriente de conciencia moverse un poco más profundamente y arrancar esta enorme y densa piedra? Mantener escondida la realidad requeriría aún más represión. Esta tensión también puede manifestarse en una gran variedad de enfermedades físicas o mentales. La única forma de transmutar y transformar este vrtti es siendo capaces de verlo. Sin embargo, el ego ha construido todo tipo de estructuras para no tener que verlo. De hecho, una gran parte de la vida psíquica de una persona se desenvuelve en una serie de reacciones y argumentaciones hacia un trauma o evento doloroso que distorsiona su existencia. Abrir la caja negra requiere la capacidad de sustituir esa seguridad compensada a través de la represión, con otra forma de seguridad más consciente. En otras palabras, uno debe encontrar las necesidades esenciales del Svadhistana, amor, seguridad y racionalidad. Entre más se encuentre un sentido de establecimiento en el ser con estas cualidades, más podrán estas represiones salir a la superficie para poder ser asimiladas y procesadas. En el caso de la indiferencia hacia los demás, encontrar amor y un significado verdadero es antitético a la insensibilidad y la crueldad; en ese momento, los muros de defensa que hemos construido comenzarán gradualmente a caer. La cura para cualquier desequilibrio en el Svadhistana chakra se encuentra en la sustitución de sus vrttis por sus necesidades esenciales.
viernes, 11 de abril de 2014
Obligación
“Krs'n'a ha dado a la humanidad la inspiración
para trabajar. Ha suministrado el deseo para hacer Karma. ¿Qué es lo que Él ha
dicho? Ha dicho que tú tienes manos y pies, que tú tienes un cuerpo. Úsalos.
Sigue cumpliendo con tu deber. Tu cuerpo es una
máquina excelente; úsalo eficientemente. Si no lo utilizas apropiadamente,
estarás haciendo algo sin valor. Cumple con tu trabajo. Cumple con tu deber. Al
cumplir con su obligación, la gente triunfa a veces, y a veces no. Si tú no
triunfas, no te sientas frustrado.
Mientras cumples con tu obligación, solo necesitas atender apropiadamente tu trabajo. No necesitas esperar o preocuparte por el resultado. Solo tienes la obligación de atender tu trabajo pues el resultado no está en tus manos. Tú tienes tu cuerpo y tienes tu trabajo por hacer. Usa tu cuerpo y cumple con tu trabajo. Si muestras negligencia en el trabajo que se te ha confiado preocupándote por el resultado, entonces el trabajo no estará hecho apropiadamente. Por lo tanto, cumple con tu obligación que es tu derecho de nacimiento”
Mientras cumples con tu obligación, solo necesitas atender apropiadamente tu trabajo. No necesitas esperar o preocuparte por el resultado. Solo tienes la obligación de atender tu trabajo pues el resultado no está en tus manos. Tú tienes tu cuerpo y tienes tu trabajo por hacer. Usa tu cuerpo y cumple con tu trabajo. Si muestras negligencia en el trabajo que se te ha confiado preocupándote por el resultado, entonces el trabajo no estará hecho apropiadamente. Por lo tanto, cumple con tu obligación que es tu derecho de nacimiento”
Srii Anandamurtii
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